Carta noviembre 2015: Impacto económico de los atentados de París

 
Estimado amigo,

Lamentablemente, la carta de este mes está marcada por acontecimientos que a todos nos entristecen y preocupan porque los hechos son de una gravedad extrema y empiezan a afectar a la vida cotidiana del ciudadano.

De vez en cuando se producen acontecimientos que de una manera muy marcada representan un “quantum leap – salto cualitativo”, un antes y un después. Creo que 9/11 en EEUU fue uno de esos momentos y creo que los atentados de París el 13/11 también van a marcar una nueva fase.

Los hechos ocurridos en NY hace ya 14 años, por muy impactantes que resultaron en su momento, no dejaron la impresión de que pudieran ser replicados con facilidad. EEUU es un país con fronteras muy controladas, los terroristas venían de afuera y su grupo organizativo estaba muy definido. De hecho, EEUU no ha sufrido ningún ataque terrorista en su propio suelo en estos últimos 14 años.

Los acontecimientos de París nos dejan la sensación de que estamos ante una situación de mucha mayor vulnerabilidad y de fácil replica, con terroristas nacidos y criados en el propio país y con una organización mucho más extensa.

¿Cuál es la consecuencia económica de los atentados?

Francia ha invocado una cláusula del tratado de Lisboa para eximirse de la responsabilidad de cumplir el pacto de estabilidad europeo, el compromiso de reducir su déficit a un máximo del 3% sobre el GDP. François Hollande en un discurso solemne celebrado en Versalles dijo que los intereses vitales de Francia están en juego y no existe justificación posible para imponer reglas deficitarias impuestas por Bruselas. “El pacto de seguridad toma prioridad sobre el pacto de estabilidad. Francia está en guerra”, anunció ante el parlamento Francés. Desde un punto de vista político y fiscal, el mantener la seguridad se ha convertido en objetivo prioritario. Además,  creo que países a lo largo y ancho de Europa pronto anunciarán medidas similares. El pacto de estabilidad está muerto.

Los acontecimientos que siguieron a 9/11 en EEUU, representaron un coste fiscal para el país enorme. Solamente en la guerra de Irak, se calcula que EEUU se gastó $1.1 Trillones. Recordemos que el dólar en 2001 rondaba los 0.85 EUR  y a base de bajadas de tipos y de gasto fiscal se debilitó hasta casi rozar 1.60 EUR.

Las consecuencias para la deuda pública y para el euro son evidentes. Más déficit, más deuda, más dilución de activos implicarían, ceteris paribus, un Euro más débil, y unos tipos más altos. El gasto fiscal irá en aumento y los tipos de interés se mantendrán artificialmente bajos soportados por el BCE.

En los últimos meses creíamos que el Euro estaba formando una base de soporte importante en los niveles de 1.05.  Pero con estos últimos  acontecimientos la posibilidad de un debilitamiento progresivo es grande. No descarto la paridad e incluso niveles más bajos.

Por otra parte, el efecto en la renta variable es más difícil de predecir. Es indudable que el terrorismo impone una especie de “impuesto” en la actividad económica además  del factor psicológico, que cada vez es menor (por desgracia estos eventos son más y más frecuentes). Estos factores negativos serían compensados por el efecto positivo de una mayor expansión fiscal, pero todo ello muy difícil de calibrar.

En resumen creo que la situación macro a nivel global no ha cambiado y que seguirá siendo el factor determinante – menor crecimiento, baja inflación.

Un abrazo,

David Levy