Un asesor patrimonial tiene que ayudar a las familias a protegerse de sí mismas

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Cuenta Íñigo Susaeta, socio de la sociedad de asesoramiento financiero Arcano responsable de la división de patrimonios familiares («family office»), que cuando se reunió hace años con los representantes de Bernard Madoff, quienes intentaban persuadirle de que canalizara a sus productos de inversión parte de los más de 1.600 millones de euros procedentes de una veintena de familias que gestiona Arcano, no le salían los números y declinó la oferta. «No lo entendíamos». Eso permitió que ninguno de los clientes de la firma padeciera las consecuencias de la estafa piramidal.

—¿Ha generado la crisis un cambio en el modelo de gestión?

—La crisis puso de manifiesto que algunos de los grandes patrimonios se automedicaban. Desafortunadamente por la crisis, pero afortunadamente porque nos ha hecho madurar, se han dado pasos importantes para que los inversores busquen un médico de
cabecera, un asesor patrimonial profesionalizado. No sólo un asesor financiero. Esto es mucho más complejo: se trata de encontrar el «mix» adecuado para cada inversor. Que el asesor conciba al cliente como un todo; que identifique todas sus necesidades y vea la
mejor estructura para hacer eficiente su plan de inversiones.

—En el último año hemos visto grandes operaciones protagonizadas por los llamados «family office». ¿Significa que estos fondos regresan al mercado o nunca se han ido?

—En octubre de 2012, mientras parecía que España se hundía y muchos agentes se dedicaban a introducir un miedo excesivo, nosotros publicamos el informe «The Case for Spain», en el que decíamos que España tenía un problema de liquidez, no de solvencia, y el riesgo de quiebra, tan comentado en aquel momento, era pequeño. Dijimos también que España entraría en superávit por cuenta corriente en 2013. Pero nadie es profeta en su tierra. Una parte muy importante de inversores familiares internacionales a partir de octubre de 2012 empezó a invertir en España. Y ya es durante el 2014 donde se produce una corriente
inversora fuerte. No éramos unos iluminados. Eran hechos objetivos. Hay que actuar conforme a un plan de inversión diversificado, no conforme a una moda. Hay que huir del efecto manada. Una de las funciones que un buen asesor patrimonial tiene es, a veces, ayudar a las familias a defenderse de sí mismas. Decir que sí siempre a quien es el contratante, aunque se equivoque, resulta fácil. Hay que decir que no al cliente cuando este quiere dejarse llevar por ese efecto manada.

—¿Quedan aún activos inmobiliarios interesantes?

—El mercado inmobiliario es muy amplio. No todo está en la misma fase del ciclo. A principios de año decíamos que hay una ventana de oportunidad de 48 meses para encontrar productos interesantes, pero el ciclo está corriendo muy rápido. A esa ventana de oportunidad le quedan entre 12 y 18 meses.

—¿Qué oportunidades de inversión existen en el sector?

–El ajuste de precios en algunas zonas ha ido a toda velocidad. Hay que mirar activos de oportunidad, quizá menos glamurosos, pero con unos inquilinos, con una calidad del edificio y unas rentas de primer nivel.

—¿Cree que pueden afectar los escándalos ligados a algunas fortunas familiares a la imagen de la gestión patrimonial? ¿Se necesita más transparencia?

–Yo creo que se necesita un secreto profesional en cuanto a los clientes que un banco tiene. Que todo el mundo sepa cuál es la riqueza de una familia puede conllevar un tremendo riesgo. Cosa muy distinta es el gran trabajo realizado por los reguladores internacionales y el regulador español para no permitir que el dinero ilícito entre en circulación en el sistema. La privacidad sobre las
inversiones de las personas se debe seguir manteniendo.

–¿Cree que el curso de las elecciones puede modificar las expectativas de inversión de alguno de sus clientes?

–Toda incertidumbre genera preocupación. Los escenarios abiertos son variados. Lo que parece deseable es que desde el punto de vista económico haya un plan de continuidad. A la gente le preocupa que en vez de un cambio de Gobierno se produzca un cambio de régimen. Esta incertidumbre ralentiza la marcha de los planes de los inversores.

 

ABC EMPRESA
Domingo, 19 de Abril de 2015
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